Pere Soto ha pasado tres años mapeando este sistema armónico traste a traste, a mano — sin editorial, sin beca, sin institución detrás. The Monster Chord Book existe porque un guitarrista se propuso un reto personal que, hasta donde él sabe, nadie había intentado antes: una referencia armónica real y completa para todo el diapásón.
Publicar el Volumen I y II ahora es el siguiente paso. Un proyecto de este tamaño solo continúa si quienes lo usan ayudan a impulsarlo — cada compra financia la investigación, la notación y el trabajo de verificación que aún queda, incluidos los volúmenes por venir.
Es también una invitación al corazón del instrumento de una forma poco habitual — no las partes fáciles, no las partes populares, sino todo. Una búsqueda que quizás nunca se sienta del todo terminada, porque es precisamente ahí donde el conocimiento se convierte en sabiduría, y el oficio en una pasión duradera por la música.